Pasan cosas en los EEUU.
Un saludo a la bandera. Así puede resumirse la presentación del secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, ante la comisión de defensa del Congreso de ese país.
No aclararon dudas y crearon más interrogantes de las que tenían sus opositores y seguidores críticos.
¿Qué interrogantes no resolvieron los funcionarios?:
- La legalidad de los ataques en el mar Caribe.
- La confiabilidad de la información para proceder a los bombardeos.
- La intención del despliegue militar en la zona.
Los demócratas se mostraron desilusionados con la presentación; Gregory Meeks afirmó que “No se dijo nada que me hiciera cambiar de opinión. De que llevan a cabo ataques ilegales”.
Jim Himes, representante demócrata en la comisión de inteligencia, indicó que la exposición adoleció de “granulidad”, que en lenguaje técnico significa falta de profundidad y detalle en los datos presentados, lo cual hace poco confiables las decisiones tomadas.

Y, aunque los funcionarios aseguraron que el despliegue militar no incluye una agresión contra Venezuela, sus afirmaciones no tranquilizaron a los demócratas.
Sobre todo, por las respuestas evasivas ante la solicitud de argumentos que justifiquen el desplazamiento del portaviones nuclear Gerard Ford, que llegará a las aguas del Caribe aproximadamente este 16 de noviembre.
En medio de este panorama, incierto por demás para toda la región, el gobierno norteamericano representado por Trump no ha podido levantar el cierre administrativo del gobierno.
A partir del 06 de noviembre, cada día suma al récord histórico de duración de “shutdown” gubernamental y se hace cada vez más complejo su manejo sin que la crisis comience a sentirse en las calles.

Los resultados de las elecciones regionales en los EEUU fueron desfavorables para los republicanos y analistas consideran que la participación masiva y el respaldo a los candidatos demócratas es una consecuencia directa (rechazo) de la política interna y externa de Trump.
Esta situación ha obligado a un replanteamiento en la estrategia republicana de cara a las elecciones parlamentarias de 2026.
Los demócratas y votantes independientes reaccionaron otorgando triunfos contundentes en estados claves como Virginia y Nueva Jersey y, la más emblemática, la victoria en la alcaldía de NY, cuyo nuevo alcalde se define, sin complejos, como socialista demócrata y migrante musulmán.

La aprobación de la Propuesta 50 en el estado de California es otro punto del panorama político estadounidense. Esta propuesta permitirá redefinir circuitos electorales para garantizar al menos 5 curules más para los demócratas, esto en respuesta a la misma estrategia implementada por los republicanos en Texas.

Y en el plano internacional, los ataques contra supuestas lanchas de narcotraficantes en los mares Caribe y Pacífico no logran impulsar su popularidad. Por otra parte, el desplazamiento del portaviones Gerard Ford hacia el mar Caribe causa aún mayor desconcierto, ya que esta insignia naval cumplía funciones de apoyo a la OTAN, Israel y de disuasión nuclear sobre Rusia. ¿Será que no hace falta por esos mares?
Definitivamente, pasan cosas en los EEUU.

