Sociedad

Magnitud, intensidad y daño: las tres variables del momento.

Luego del doblete sísmico de Venezuela, el debate científico y popular se concentra en conocer si pudo haber existido una forma de evitar la pérdida de vidas humanas producto del colapso de infraestructuras recreacionales, comerciales o de viviendas.

Los estudios indican que, aunque la intensidad de un terremoto medido por la escala de Richter pueda ser la misma, su poder destructivo es diferente en cada evento. La Universidad Tecnológica de Míchigan (Categoría R1, nivel más alto de clasificación otorgado por la Clasificación Carnegie en los Estados Unidos) distingue los siguientes factores que afectan la cantidad de daño de un terremoto:

  1. El tamaño (magnitud) del terremoto.
  2. La distancia desde el epicentro,
  3. la profundidad del terremoto,  
  4. el tipo de material de la superficie (roca o tierra) sobre la que se asientan los edificios,
  5. y el diseño del edificio (u otra estructura).

Los primeros dos puntos están claros, según reporta BBC:

El primer terremoto, que se produjo en la zona de la costa central a las 18:04, tuvo una magnitud 7,2 y tuvo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de Yaracuy, unos 280 km al oeste de Caracas y a unos 300 km de la Guaira.

El segundo terremoto ocurrió 39 segundos después, a solo 45 kilómetros, con epicentro cerca del municipio de Yumare. Ese sismo fue incluso más potente que el anterior, llegando a una magnitud de 7,5.” (Escala de Ritcher)

Si trazamos una línea recta imaginaria (que atraviese el Avila) entre Caracas y La Guaira, esta podría medir unos 20 kilómetros. La energía liberada por ambos terremotos se desplazó desde el occidente hacia el este con gran impacto en su paso y, a media que consiguió zonas con mayor densidad de población (y obviamente de edificaciones), pudo mostrar con mayor crudeza su fuerza destructiva.

El primer movimiento se registró a unos 20 kilómetros de profundidad y 39 segundos después, el segundo a 10 kilómetros de profundidad, su vinculación física es lo que los cataloga como un doblete sísmico. Los expertos indican que un terremoto de 7.5 muestra una potencia 3 veces mayor que uno de 7.2 en la escala de Ritcher.

Las zonas afectadas en Caracas y La Guaira comparten las características de sus suelos considerados sedimentos aluviales y depósitos blandos, que amplifican las ondas sísmicas.

El punto en discordia se centra en el diseño del edificio y el cumplimiento de normas constructivas para suelos con esas características geotécnicas y sismológicas.

El 25 de septiembre de 2025 los venezolanos sufrimos un evento denominado “enjambre de temblores”, que se define como múltiples temblores en un periodo corto de tiempo sin que haya un sismo principal destacado.

En ese momento se difundió ampliamente información sobre el riesgo sismológico del país y conocimos o recordamos otra escala que mide la INTENSIDAD de un terremoto.

La Escala de Intensidad de Mercalli Modificada (MM) es la más utilizada en las Américas y se divide en 12 grados, es de orden cualitativo y estima el nivel de daños causado por un movimiento sísmico:

I  Muy débil: Solo es detectado por instrumentos.
II Débil: Se siente de forma leve.
III   Leve: Similar a un camión pasando cerca.
IV   Moderado: Se agitan objetos.
V    Poco fuerte: Los objetos se mueven en casa.
VI   Fuerte: Se registran daños leves en edificios.
VII  Muy fuerte: Daños moderados, puede causar pánico.
VIII Destructivo: Daños significativos en edificaciones.
IX   Muy destructivo: Daños graves.
X    Desastroso: Daños severos; muchas estructuras colapsan.
XI   Muy desastroso: Colapso generalizado de las estructuras.
XII  Extremo: Destrucción total.

Una evaluación visual de lo ocurrido en Caracas y La Guaira ubica al terremoto del 24 de junio como DESASTROSO o MUY DESASTROSO, tomando en cuenta las edificaciones colapsadas en ambas ciudades.

Los equipos internacionales que estudian estos eventos seguramente estarán en el país para evaluar “in situ” las características estructurales de las edificaciones colapsadas, y así, poder contrastar ese dato con la información científica recopilada del comportamiento de la energía liberada por el doblete sísmico.

Los videos difundidos en el momento exacto del movimiento dan muestra de su fuerza y de cómo los objetos se desplazaron en todas direcciones, como si una fuerte sacudida los empujara desde todos los extremos.

Video que evidencia la fuerza del movimiento.

Jordi Díaz Cusí, científico e investigador en sismología experimental del Instituto de Geociencias de Barcelona, explica en un artículo publicado en el portal theconversation.com que las ondas superficiales generadas por un terremoto circunvalan la Tierra y, en este caso, los sensores detectaron que las originadas el 24 de junio en Venezuela le dieron tres vueltas y media a la circunferencia terrestre, recorriendo 125.000 kilómetros antes de dejar de ser perceptibles.

Lo que queda claro es que este evento es único o, por lo menos, bastante raro: un doblete sísmico con apenas 39 segundos de diferencia. El segundo temblor, de una magnitud tres veces superior al primero, con epicentros muy cercanos a la superficie terrestre, lo cual acentúa su poder destructivo.

El investigador Torsten Dahm, jefe de la sección de Física de Terremotos y Volcanes del GFZ (Centro Helmholtz de Geociencias, el más grande de Alemania), explicó al portal n.com.do (RD) que la magnitud del terremoto, combinada con su escasa profundidad, hizo que las ondas sísmicas llegaran con mayor fuerza a la superficie.

En el municipio Veroes (Yaracuy, Venezuela), epicentro de uno de los terremotos, se observa una grieta de más de dos kilómetros a la cual se le ha calculado, en algunos trazos, una profundidad de hasta 6 metros.

Gizmodo, portal de divulgación científica, hizo público un informe que refiere datos revelados por la NASA que aseguran que la frontera norte de Venezuela cambió y esto se evidencia por el cambio de posición de la corteza terrestre posterior al doble evento sísmico. Todo ello apuntado en valores y datos satelitales del territorio venezolano.

Los radares de Sentinel-1 registraron una deformación en el suelo norte del país con desplazamiento de al menos 30 centímetros en la geografía local entre Puerto Cabello y La Guaira.

Luego de los terremotos, Trinidad y Tobago, isla situada al occidente de Venezuela, sufrió alteraciones geológicas en la costa suroeste. El terreno se elevó alrededor de 6 metros, dejando el lecho marino expuesto, lo que causó la muerte de cientos de especies marinas. En la isla se registraron daños en carreteras y por lo menos a una propiedad.

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