Sociedad

Dos temblores cambian radicalmente la realidad y emotividad del venezolano.

Nuevamente La Guaira es objeto de la furia natural; la magnitud del acontecimiento solo se conocerá con el tiempo, que obligará al repensar y a la reconstrucción material y espiritual de nuestra sociedad.

Ya tendremos tiempo de asimilar el duelo.

Lo importante en esta primera etapa es salvar la mayor cantidad de vidas posible. Luego, nos detendremos en las historias, en lo humano, en los gestos que construyen nuestra grandeza.

El protocolo internacional para estos casos ya está activado y es, a grandes rasgos, el siguiente:

  • Evaluación inicial y rescate (0 a72 horas): Despliegue de los cuerpos de Protección Civil, bomberos y fuerzas militares para ubicar víctimas en estructuras colapsadas. Se evalúan hospitales, vías de comunicación, puentes y servicios (gas, agua y electricidad) para prevenir incendios o accidentes.

En esta etapa es clave la organización popular. Las comunidades deben, en medio de la tragedia, convertirse en los principales colaboradores de las autoridades. La seguridad, vigilancia y protección de los vecinos es fundamental.

  • Atención sanitaria y refugios: Habilitación inmediata de centros médicos de campaña y clínicas para absorber la demanda de lesionados. Se establecen zonas seguras y refugios temporales equipados con alimentos y medicinas para quienes perdieron sus viviendas.

La clave de este proceso es entender que existe una autoridad única en el asunto. El protagonismo es una demostración de debilidad que afecta el éxito de la misión de llevar ayuda humanitaria a los afectados.

Hay que atender los protocolos y coordinar las ayudas con los centros de acopio y entes de salud debidamente autorizados.

  • Decretos de emergencia: El Ejecutivo declara estado de excepción o emergencia, lo que permite la movilización de recursos financieros especiales y la suspensión temporal de actividades escolares o laborales no esenciales.

Una de las formas de ayudar cuando no eres una víctima directa de la tragedia es no ponerte en situaciones de riesgo o realizar actividades que por el momento no son necesarias. Mantenernos en calma en nuestros hogares es la mejor decisión.

  • Asistencia internacional: Si la capacidad nacional es superada, los gobiernos activan los protocolos de ayuda internacional, coordinando con agencias de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y países vecinos el ingreso de especialistas en rescate e insumos.

Los países, entendiendo un llamado humanitario, cesan sus diferencias y se disponen a colaborar para que el gobierno del país afectado pueda superar el estado de conmoción luego de una tragedia.

Los gobiernos, en ese supuesto, deben estar abiertos a la ayuda internacional, sin menoscabo de la soberanía o control político del territorio nacional.

  • Restablecimiento y reconstrucción: se ejecutan inspecciones técnicas a edificaciones para determinar cuáles son habitables y cuáles deben ser demolidas, iniciando posteriormente los planes de financiamiento y reconstrucción de infraestructura.

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