El motoempujador Capanaparo
El motoempujador Capanaparo es la embarcación insignia de la empresa estatal venezolana CVG Naviorca (Naviera del Orinoco); gracias a su empuje, se transporta bauxita desde Los Pijiguaos hasta el muelle de CVG Bauxilum, en Matanzas, Ciudad Guayana.
Son 335 millas náuticas equivalentes a 600 kilómetros de navegación por el río Orinoco para llevar la materia prima del aluminio, la bauxita, hasta Bauxilum, donde se inicia el proceso que transforma ese polvo rojizo en lingotes de aluminio.

A principios de octubre de 2026 arribaron a los Estados Unidos 15000 toneladas métricas de lingotes de aluminio venezolano de alta pureza, reactivando un mercado paralizado desde hace una década.
En las minas de Los Pijiguaos se encuentra la mayor parte de las reservas probadas de bauxita, que superan los 321 millones de toneladas con una pureza cercana al 100%; a esta cifra se suma la probabilidad de que existan 6.000 millones de toneladas por certificar.
La bauxita es la materia prima para producir el aluminio; una vez extraída de las minas, se transporta por el río Orinoco hasta los puertos de Bauxilum en Ciudad Guayana, donde se realiza una primera fase de refinación para ser enviada hasta CVG Venalum y CVG Alcasa, donde se cierra el encadenamiento productivo del aluminio.

Venezuela cuenta con una capacidad de producción estimada de 600.000 toneladas anuales de lingotes de aluminio, por lo que estas 15.000 toneladas solo representan una cifra alentadora y esperanzadora.
La infraestructura está allí; la reactivación implica el mantenimiento y actualización de equipos luego de 10 años de sanciones y desinversión, pero el verdadero reto está en garantizar la energía para el proceso.

Solo si la generación eléctrica del Guri se estabiliza, la producción de aluminio podrá ser un factor importante para el PIB venezolano, ya que hoy, la energía que se produce en esta central hidroeléctrica no alcanza para soportar la demanda de la población.
Las estimaciones de los expertos ubican a la electricidad con peso entre el 30 % y el 40 % en la estructura de costos de una tonelada métrica de aluminio, lo que la convierte en un factor crítico en la ecuación para la reactivación de esta industria nacional. En el supuesto de que esta infraestructura comenzara a trabajar en niveles óptimos, literalmente podría apagar los hogares.
Por eso, cada inversión en el sistema de generación no solo se revierte en energía para los hogares, sino en capacidad productiva nacional.
Las guerras asimétricas dañan tanto o más profundo que un bombardeo tradicional.

