Caso Cerimedo: ¿encontraremos a alguien al final del hilo?
El fiscal que ordenó la captura de Fernando Cerimedo en Bolivia por tentativa de feminicidio y violencia familiar, quizás no sabía que comenzaría a tensar los hilos de la compleja trama de relaciones del asesor político argentino.
Teseo, príncipe de Atenas, decidió entrar a un laberinto con la misión de matar a un minotauro que vivía en su interior. Ariadna, hija del rey Minos, enamorada de Teseo, le entregó un ovillo de hilo, cuya punta Teseo amarró a la entrada y lo sujetó desenrollándolo en su camino; luego, solo tuvo que seguir la cuerda para encontrar la salida.

Fernando Cerimedo es un nombre asociado a la derecha y extrema derecha latinoamericana. Es la persona que se contacta (o te envían) cuando se requieren estrategias digitales para el posicionamiento de relatos en la opinión pública.
Su historial de relaciones es sorprendente:
- Participó como estratega digital y fiscalizador de procesos en la campaña de 2023 que llevó a la presidencia a Javier Milei.
- En 2022 colaboró en la campaña de Jair Bolsonaro posicionando contenidos en redes sociales.
- Se asegura que, en 2025, cuando Rodrigo Paz en Bolivia alcanzó la segunda vuelta, se incorporó como asesor político para el triunfo definitivo.
- Participó otra vez como estratega en la campaña que llevó a la presidencia de Honduras a Nasry Asturfa.
- Hay evidencias de su participación activa en las campañas de rechazo constitucional y otras ideas afines a la derecha y al pinochetismo en Chile.
¿Cuál es el común denominador de todos estos políticos? Las ideas de derecha y la cercanía al pensamiento pro norteamericano y, más específicamente, con el trumpismo.

Cerimedo controla “granjas de bots” que manipulan la opinión pública de un país determinado; corriendo noticias falsas, sembrando dudas y generando relatos para favorecer la tendencia política de sus clientes. Es decir, representa el “lado oscuro” de la democracia del siglo XXI, esa que construye la opinión pública sobre los contenidos difundidos por las redes sociales.
Una granja de bots bien utilizada puede generar la falsa percepción de consenso sobre una idea, lo cual impulsa al ciudadano a aceptarla, muchas veces en contra de sus principios.
En el mejor de los casos no se trata de robar votos; la estrategia pretende utilizar finas técnicas de manipulación y persuasión colectiva para favorecer una idea determinada en las consultas populares. Lo que distingue a estas campañas son los mensajes centrados en las emociones en mucho mayor porcentaje que en el razonamiento.
En esta oportunidad la acción sobre la opinión pública tiene dos objetivos:
- Convencer a los votantes para obtener la victoria.
- Crear la certeza en la población de la victoria así, un resultado adverso, puede ser fácilmente convertido en prueba de fraude electoral.
En el peor de los casos esta estrategia trabaja en simultáneo con estructuras de fraude electoral que garantizan la victoria de ese mismo candidato; se crea así el escenario ideal, una victoria fraudulenta que cuenta con el consenso de la población de que no existe tal fraude.

Es decir, previo al evento electoral, se convence a la población de la victoria del candidato X. Luego se comete fraude electoral y se entrega el resultado esperado por la población el cual es aceptado a priori.
Fernando Cerimedo, públicamente, se jacta de sus logros; incluso llegó a afirmar que gracias a su trabajo acabó la dinastía de Evo Morales en Bolivia, precisamente el país desde donde surge el escándalo que arrastra a medio continente y que incluye al cada vez más “largo brazo de la ley” de los Estados Unidos.
El contexto en resumidas cuentas es así:
- Cerimedo trabaja en el equipo que logra la victoria del actual presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, el cual cuenta con el aval de los EE. UU.
- La ex pareja de Fernando Cerimedo sufre un atentado en Bolivia y, en las declaraciones policíacas, culpa a su ex compañero de los hechos; además, dice que cuenta con suficientes pruebas de la participación de Cerimedo en actos de corrupción.
- Roger Mariaca es electo fiscal general de Bolivia por votación de la Asamblea Legislativa Plurinacional en el año 2024 para un período de 6 años; es decir, el Ministerio Público no era afín al nuevo gobierno de Rodrigo Paz ni a sus ideas, recordemos que este último se juramentó a finales de 2025.
- La detención de Cerimedo ocurrió el 18 de agosto, desatando una furia de contenidos en las redes sociales.
- 41 días después, el 28 de septiembre, el gobierno de los Estados Unidos anuncia sanciones contra Roger Mariaca, fiscal general de Bolivia. Entre otras cosas, se asegura que forma parte de una organización delictiva vinculada a corrupción y al narcotráfico.
- Dos días después, el 30 de septiembre de 2026 es detenido Róger Mariaca, fiscal general de Bolivia, impulsor del caso contra Cerimedo.
- De inmediato, desde el gobierno boliviano se promueve la destitución de todas las autoridades del ministerio público y se sustituyen por funcionarios más cercanos a su pensamiento.
La jugada del gobierno fue precisa para afinar el control de los poderes públicos y garantizar la gobernanza del país.
La suspicacia crece por la intervención de los EE.UU. que pareciera reaccionar ante la posibilidad de que un personaje de su agrado, como Cerimedo, pueda ser encarcelado y, peor aún, pueda revelar planes de control e injerencias de Washington en las democracias latinoamericanas.
La noticia no es nueva, la intención tampoco, pero las evidencias de los hechos siempre son difusas y son aclaradas o ratificadas con los años, cuando la misma inteligencia norteamericana desclasifica la información de sus archivos y nos confirma los rumores.

Aunque algunos medios aseguran que Fernando Cerimedo dijo que si habla caen 8 gobiernos, estas palabras no han sido corroboradas, pero, al parecer, algunos temen que la cuerda que sujeta Cerimedo, en su laberinto de tramas y misterios, arrastre la legitimidad de la estructura que soporta el nuevo poder político latinoamericano impulsado desde los Estados Unidos.
El miedo es libre, como decimos en Venezuela.

