Conflicto entre el interés de curar y el beneficio de ello.
La revista de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos (PNAS por sus siglas en inglés) decidió retirar el artículo científico firmado por los investigadores Mariano Barbacid, Carmen Guerra y Vasiliki Liaki, sobre terapias de remisión del cáncer de páncreas, debido a un conflicto de intereses no notificado por los autores.

¿Esto quiere decir que los resultados de la investigación son dudosos? No, lo que afirma la academia es que los autores omitieron información relevante para el análisis de los resultados, lo cual es una falta grave a su normativa de funcionamiento.
Para los revisores, los autores pasaron por alto notificar que todos tenían participación accionaria en la empresa que se beneficiaría con el financiamiento para continuar el estudio, lo cual se constituye en falta de transparencia.
En diciembre de 2025, el artículo que resumía los avances de la investigación, fue publicado por la revista de la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos y Mariano Barbacid saltó a la escena mundial. Su vocería al frente del proyecto fue presentada al mundo entero acompañada de un movimiento público para recolectar los fondos necesarios para la nueva etapa de la investigación.
Mariano Barbacid accedió a un procedimiento más expedito para publicar su artículo en la PNAS, el cual está reservado para miembros de la academia americana.
En el protocolo científico, una investigación cobra validez cuando sus resultados son publicados en revistas especializadas, ya que se supone que su contenido ha sido sometido a un proceso de arbitraje independiente y desinteresado realizado por otros investigadores, quienes validan, entre otros asuntos: rigor metodológico, originalidad y novedad, pertinencia y relevancia, ética e integridad, claridad y coherencia. Se revisa la estructura del artículo: introducción, metodología, resultados y discusión (lógica de los argumentos, la presentación de los gráficos y la claridad en la redacción), así como su sustento bibliográfico.

Cuando un investigador no refiere vínculos económicos, administrativos o de subordinación con alguno de los actores que comprenden la investigación, les niega a los científicos encargados del arbitraje elementos contextuales suficientes para emitir su opinión.
Según la IA: el conflicto de intereses no es una «falta» automática, sino una situación que se diagnostica mediante un análisis crítico del contexto para proteger la integridad y la toma de decisiones objetivas.
Para determinar un conflicto de intereses es indispensable un análisis crítico de la situación para:

El cáncer de páncreas es uno de los más agresivos que enfrenta el ser humano. Las estadísticas indican que apenas el 13 % de los diagnosticados sobreviven más de 5 años y la alternativa quirúrgica es delicada y de pronóstico crítico. Por esta razón, el anuncio de resultados alentadores en terapias aplicadas en laboratorio a ratones generó tanta expectativa.
Mariano Barbacid es un prominente investigador español que, siguiendo las corrientes contemporáneas, aprovechó la relevancia de su investigación para crear el efecto público “viral” de los avances. Desde entonces es protagonista de portadas de revistas, portales, diarios y es invitado a programas de alto rating. En febrero de este año fue invitado al set de “El Hormiguero”, el programa más visto de España, para presentar su investigación y solicitar fondos para su financiamiento.

¿Existe un delito (para el investigador) en ser socio de la firma (laboratorio) que se beneficiará económicamente del financiamiento de su investigación? No, el delito es obviarlo cuando se trata de la publicación de artículos científicos. Este es un protocolo inobjetable.
Estamos hablando de un asunto moral; la trayectoria de los investigadores involucrados levanta dudas sobre la “inocencia” manifestada por ellos una vez conocida la decisión de la Academia Americana. Todos los investigadores de ese nivel conocen el rigor de la transparencia que se les exige.
Alrededor del 12 de marzo los investigadores fueron notificados del retiro o retractación del artículo, evento que supone una crisis al menos de opinión pública. Sin embargo, no notificaron a la Fundación CRIS contra el Cáncer (encargada de la recolección de fondos) cuya iniciativa siguió aceptando donaciones que a la fecha superan los 3.500.000 euros.
Según el portal eldebate.com, “Barbacid ha vuelto a enviar el trabajo a la revista científica mediante el proceso estándar de revisión (Direct Submission), aunque ahora incluye la declaración de intereses”.
El mismo portal asegura que en los próximos meses la investigación será nuevamente publicada y al científico y su equipo no les queda más que evaluar y corregir daños.

