Sociedad

Emiratos Árabes Unidos se la juega…

La salida de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) de la OPEP viene a condimentar el caldo (ya supercondimentado) del nuevo mapa mundial de relaciones de poder que se plantea para el futuro.

En lo inmediato, los analistas coinciden en que su salida no variará en gran medida la geopolítica ni la estructura de precios del crudo, ya que la situación de conflicto del estrecho de Ormuz media en el mercado energético internacional.

Las apuestas surgen en un escenario de normalización del tránsito comercial por Ormuz, y es allí cuando la “fuerza” energética de EAU se podría hacer sentir.

Sin los EAU, la participación en el mercado petrolero por parte de la OPEP podría caer por debajo del 30 %, dejando al cartel con menos opciones para marcar y mucho menos estabilizar los precios en el mercado.

Emiratos Árabes Unidos aporta al mercado un promedio de 3,4 millones de barriles diarios de petróleo, los cuales, seguramente, serán incrementados para sacar una ventaja estratégica de la actual situación de conflicto en el Medio Oriente.

  1. En 2024, Lautaro Bermúdez escribía para el portal escenariomundial.com un artículo en el que vislumbraba un nuevo futuro para los Emiratos Árabes Unidos luego de que los EE. UU. los declararan “importante socio de defensa”. Este evento no fue meramente protocolar y le otorgó beneficios en tecnología militar, defensa y desarrollo de IA. EAU se convertía en un contrapeso para Arabia Saudita tanto en lo geopolítico como en lo económico vinculado al negocio energético.
  2. Esta relación cercana y estratégica, acompañada de las acciones belicistas e injerencistas de los EE. UU. en Venezuela e Irán, parece que no está desconectada; una posible guerra de precios petroleros postapertura del estrecho de Ormuz garantiza una baja en los costos de la energía (gasolina) para los norteamericanos y debilitaría la estructura de poder de la OPEP y las finanzas de enemigos como Rusia y otros productores de crudo.
  3. El 14 de abril de 2026, dos semanas antes de anunciar su decisión de abandonar la OPEP, Mohamed bin Zayed Al Nahayan, presidente de los Emiratos Árabes Unidos, emir de Abu Dabi y comandante supremo de las Fuerzas Armadas de su país, se reunió con su homólogo chino, Xi Jinping, para recibir la propuesta de 4 puntos para estabilizar el estrecho de Ormuz. Bajo el mandato de ambos, las relaciones entre los dos estados se han profundizado y esta visita no ha pasado desapercibida para los analistas.
  4. Los Emiratos Árabes Unidos están preocupados por el desenlace del conflicto en el Medio Oriente, sin tomar en cuenta que su territorio ha sido blanco de los ataques iraníes. Diversas fuentes reportan daños en infraestructura energética y de tecnología.
  5. Los EAU necesitan financiar la reconstrucción de su infraestructura y, a su vez, asegurar su economía, que adolece de un fuerte anclaje de su moneda al dólar. Declaraciones de funcionarios emiratíes aseguran que están dispuestos a comercializar petróleo en yuanes en caso de que el conflicto escale a proporciones que pongan en riesgo su estabilidad.
  6. Todo este panorama entre China y EE. UU. se plantea con un actor que posee alrededor del 7 % de las reservas probadas de petróleo del mundo. ¿Qué podemos esperar para Venezuela, el país con las mayores reservas energéticas y una cuota del 17 % de todo el petróleo por extraer?
Dubai bajo asedio
Comentar en Facebook