Deporte

Mujer contra mujer.

Y finalmente se dijo lo que para algunos es una obviedad: en las competencias olímpicas solo mujeres competirán contra mujeres.

En 1900 (hace 126 años), en los Juegos Olímpicos de París, la novedad fue la apertura de la categoría femenina. 22 atletas protagonizaron la justa que dejó a la tenista británica Charlotte Cooper como la primera campeona olímpica individual. Desde entonces, muchas medallas han colgado del cuello de las mujeres atletas.

Charlotte Cooper

En la edición de los juegos de Río de Janeiro en 2016, el COI aceptó la participación de atletas transgénero, aun sin necesidad de someterse a una cirugía y, aunque oficialmente ningún atleta se inscribió, esta decisión marcó un hito en los modelos de participación e inclusión de la sexualidad y el género.

El avance de las ciencias aplicadas a la medicina y los cambios en la política cultural respecto a la identidad de género, trascendió hasta el olimpismo cuando los resultados en las competencias mostraron una brecha significativa que favorecía a determinadas competidoras, creando una duda razonable apoyada en el rendimiento muscular y de potencia muy por encima del estándar de la categoría femenil.

Para 2028, el órgano sexual que muestra tu cuerpo ya no bastará para hacerte un cupo en la categoría femenina de los Juegos Olímpicos. Las mujeres deberán someterse a pruebas genéticas para detectar el gen SRY, el cual solo se encuentra en los hombres.

SRY (del inglés Sex-determining Region Y) es una proteína que controla el desarrollo de las gónadas indiferenciadas en órganos sexuales masculinos. Es decir, si está presente en el ADN de un embrión, este debe desarrollarse como hombre. Por eso la prueba es excluyente: si el resultado es positivo, usted, biológicamente, es hombre.

Esta decisión limitaría la participación de atletas transexuales e intersexuales, por lo que el Comité Olímpico Internacional (COI), previendo algunas acusaciones de exclusión y violación de derechos, aclara que los atletas transgénero, si logran clasificarse a los juegos, podrán participar en la categoría de su sexo biológico.

La diferencia fundamental reside en que ser transgénero se refiere a la identidad de género, mientras que la intersexualidad se refiere a las características biológicas del cuerpo. IA

Principales variaciones intersexuales:

  • Genitales ambiguos: un clítoris más grande de lo habitual o un pene más pequeño, lo que dificulta la clasificación genital al nacer.
  • Variaciones internas: Una persona puede tener apariencia externa femenina pero poseer gónadas masculinas (testículos) internamente.
  • Cromosomas: Presencia de variaciones como XXY (síndrome de Klinefelter) o X (síndrome de Turner).
A la derecha Bruce Jenner ganador del oro olímpico (Decatlón) en 1976. A la derecha ella misma ahora llamada Caitlyn Jenner. Hoy no podría competir como mujer.

Aclara el COI que la prueba del gen SRY es mínimamente invasiva, se realiza recolectando una muestra o raspado en el interior de la mejilla, es efectiva en un 99 % y solo se realiza una vez en la vida.

También hay sus excepciones: las federaciones internacionales podrán solicitarlas para atletas cuyos deportes (como la hípica) la fuerza no represente una ventaja en la competencia.

Ante la duda, el Comité Olímpico Internacional apela a la naturaleza, a lo más básico, a lo que no tiene discusión: determinar si biológicamente eres hombre o mujer para asignar la categoría de competición.

Si los avances médicos y científicos permiten cambiar la fisionomía de una persona para adoptar un género (masculino o femenino) de su elección, pues estos mismos avances pueden determinar cuál era el género “original” de la persona y tomar este como referencia para sus clasificaciones deportivas.

Este protocolo hace muy específico el acceso a las competencias olímpicas, el cual, ya es bastante restrictivo respecto al uso de sustancias que pudieran alterar el rendimiento natural de los atletas. Todo ello perfilado para garantizar que la superioridad expresada en una medalla no sea producto de una injusticia, de un truco, de un aventaja indebida o no natural.

Pan Zhanle (china) multimedallista en París 2024. Sometido a mas de 20 pruebas antidoping ante la duda por sus extraordinarios récords.

Una historia de 126 años de competencias centradas en el concepto binario de género como categoría está en el centro del debate. El COI decidió defender y proteger el sistema binario, aplicando pruebas genéticas complejas para garantizar la igualdad de condiciones entre las competidoras.

Otro esfuerzo de gran magnitud realiza el COI para mantener la competencia libre de resultados alterados por la acción de sustancias estimulantes del rendimiento humano. Las normativas antidopaje son cada vez más limitantes.

Ya existe una propuesta para organizar unos juegos en los que cada atleta sea responsable de su rendimiento, y, para ello, pueden utilizar todas las herramientas disponibles, bien sean químicas, quirúrgicas o incluso prótesis.

¿Incluirán en estos juegos a aquellas atletas que no encajen dentro de la normativa binaria que sustenta los actuales Juegos Olímpicos? O ¿se crearán los Juegos Olímpicos No Binarios de Género? Es que cada vez parece que son más los atletas que no califican para el estricto control que imponen los Juegos Olímpicos modernos.

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